Desde siempre las personas han admirado la vida: su belleza,su grandiosidad,su fuerza.En toda la historia de la humanidad y en todas las culturas hay constancia de esta admiración,que ha dado origen a muchas formas de religión,al pensamiento filosófico,al arte y a la ciencia.Y es patrimonio común de todos los hombres y mujeres,la conciencia de que la vida es algo muy valioso que hay que proteger y desarrollar.
Nos encontramos en un momento dado con un salto cualitativo :la aparición de la vida humana.Es vida biológica,pero también es mucho más que eso.
Los científicos dicen que tanto la aparicion de la vida en el universo como el desarrollo de la vida humana son casi una casualidad.
Los cristianos creen que la vida existe porque Dios,el creador,lo ha querido.
Sea cual sea el proceso que da origen a las distintas formas de vida,la voluntad de Dios está detrás de él.Y como todo lo que Dios hace,lo hace por amor,afirmamos que hay vida porque Dios nos ama.La vida es,pues,un don,un regalo.
La vida hay:
Que recibirla:Ante todo,la vida se acoge y se agradece en uno mismo y en los demás.Así,el cristiano ve la vida humana como un signo del amor de Dios.
Que conocerla:La vida humana es un desafío constante al pensamiento humano.
Cuidarla:Esto supone crear unas condiciones sociales que permitan a todos llevar una vida digna y atender adecuadamente a la salud de las personas.
Promoverla:No basta con cuidar la vida que ya existe.Estamos llamados también a ser fecundados,es decir,a dar vida con la vida que tenemos.
Defenderla:En muchas ocasiones,y de muchas maneras,la vida se ve amenazada.Es deber del cristiano ponerse del lado de la vida y defenderla.
La vida humana es un valor sagrado.A nadie le está permitido destruirla,por que es gravemente contrario a la dignidad de la persona.No obstante,hay algunos casos que conviene matizar.
Uno es el de la legítima defensa.Cuando,debido a la agresión de alguien,la vida de una persona corre serio peligro,ésta tiene derecho a defenderse,valorando el derecho a la vida,propia o del otro,puede ser también un grave deber.
El otro caso es la entrega de la propia vida por amor a alguien ,poniendo el valor del amor por encima del valor de la vida.
Principios generales que ayudan a responder adecuadamente a esas amenazas:
"No matarás"
Más allá de la ley del talión
Se deben preocupar las mejores condiciones posibles en cada caso para el desarrollo de la vida humana.
La vida humana tiene un valor en sí misma que no depende de las circustancias en las que se desarrolle.
La persona no es dueña absoluta de su vida ni de la de los demás.
La vida humana comienza en el momento de la concepción.
La ciencia y la técnica deben estar al servicio de la promoción y del cuidado de la vida humana,y evitar moverse por intereses de otro tipo.
No todo lo técnicamente posible es moralmente bueno.
La vida humana no puede ser manipulada para ponerla al servicio de algo que no sea ella misma.
lunes, 25 de mayo de 2009
lunes, 4 de mayo de 2009
DeDiciDir En LiBeRtaD
Las personas tenemos la capacidad de orientar nuestra vida,para lo cual hemos de tomar muchas decisiones.De como decidamos dependerá en gran parte que nuestra vida salga bien o no.Sobre como orientar correctamente nuestra vida trata esta unidad.
Ser libre no es vivir aislado de todos y de todo, o no estar influenciado ni condicionado por nada.Eso no sería humano.La libertad es la capacidad de responder de manera adecuada y constructiva a las llamadas que se reciben.En esta opción elegimos entre el bien y el mal. La persona, a medida que crece, es más consciente de esas llamadas y de que se puede responder a ellas de distintas maneras.
El primer paso para formar la conciencia es aprender.Es necesario identificar bien las llamadas que se reciben: quién o qué me está llamando.En el caso de que la llamada provenga de una persona o de mí mismo,debo preguntarme también hacia donde me quiere llevar esa llamada y por qué.
Ser libre no es vivir aislado de todos y de todo, o no estar influenciado ni condicionado por nada.Eso no sería humano.La libertad es la capacidad de responder de manera adecuada y constructiva a las llamadas que se reciben.En esta opción elegimos entre el bien y el mal. La persona, a medida que crece, es más consciente de esas llamadas y de que se puede responder a ellas de distintas maneras.
El primer paso para formar la conciencia es aprender.Es necesario identificar bien las llamadas que se reciben: quién o qué me está llamando.En el caso de que la llamada provenga de una persona o de mí mismo,debo preguntarme también hacia donde me quiere llevar esa llamada y por qué.
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